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¿Por qué estás cansado aunque duermas? Claves para entender el descanso no reparador

¿Te acuestas a una hora razonable, duermes entre seis y ocho horas y aun así te levantas cansado? No estás solo. Cada vez más personas experimentan fatiga persistente a pesar de dormir, una señal clara de que el descanso no está siendo realmente reparador.

El estilo de vida actual, centrado en la productividad constante y el uso intensivo de la tecnología, ha alterado profundamente nuestros hábitos de sueño, con consecuencias directas sobre la salud física y mental.

¿Por qué estás cansado aunque duermas? Claves para entender el descanso no reparador

El estilo de vida moderno y su impacto en el descanso

La idea de éxito que predomina hoy en día —acumular dinero, poder y logros a costa del tiempo personal— ha demostrado ser insalubre. La alimentación, el tiempo libre, las relaciones familiares y, especialmente, el descanso han quedado relegados a un segundo plano.

Esta alteración de las rutinas diarias está provocando un aumento significativo de los trastornos del sueño y del cansancio crónico, incluso en personas jóvenes y aparentemente sanas.

Un problema global de salud

Los problemas de sueño no son un fenómeno aislado. Se estima que: El 56 % de la población de Estados Unidos presenta problemas de sueño. 31 % de los europeos occidentales sufre algún trastorno relacionado con el descanso. Y por último el 23 % de los japoneses también presenta alteraciones del sueño.

El trastorno más frecuente es el insomnio, seguido de los trastornos respiratorios del sueño y el síndrome de piernas inquietas.

La higiene del sueño: una respuesta científica

Ante el aumento de pacientes con problemas para dormir, la ciencia médica desarrolló hace más de una década el concepto de higiene del sueño: un conjunto de hábitos y prácticas saludables destinadas a mejorar la calidad del descanso y evitar, en muchos casos, el uso de medicación.

Esta estrategia se centra en modificar conductas diarias y nocturnas que interfieren con los procesos naturales del sueño.

El papel de las pantallas y el tecnoestrés

Uno de los factores más determinantes del descanso no reparador es el uso de dispositivos electrónicos antes de dormir. Ver la televisión, usar el ordenador o pasar tiempo en el teléfono móvil y redes sociales se ha convertido en un hábito normalizado que retrasa la hora de acostarse y dificulta la desconexión mental.

Los expertos llaman a este fenómeno tecnoestrés, una consecuencia de la falta de educación sobre el uso responsable de la tecnología en la vida diaria.

¿Por qué estás cansado aunque duermas? Claves para entender el descanso no reparador

La luz azul y la melatonina

Los dispositivos móviles, tablets y televisores emiten luz azul, similar a la luz solar. Esta luz viaja desde la retina hasta el reloj biológico del cerebro, provocando un cambio neuroquímico que inhibe la producción de melatonina.

La melatonina es una hormona producida por la glándula pineal cuya secreción aumenta con la oscuridad y regula el ciclo circadiano (sueño-vigilia). Cuando su producción se ve alterada, el cerebro interpreta que aún es de día, retrasando el sueño y afectando su calidad.

Dormir no es lo mismo que descansar

La calidad del sueño se ha deteriorado al normalizar días más largos y noches más cortas. Desde el punto de vista de la fisiología del sueño, esto impide que el cerebro complete correctamente todas las fases del descanso, especialmente el sueño profundo y la fase REM.

Durante el sueño, el cerebro no se apaga: realiza una intensa actividad de limpieza de toxinas acumuladas durante el día. Si este proceso no se completa, se ven afectadas la memoria, la concentración y la salud general.

Consecuencias de un sueño no reparador

Dormir entre 6 y 8 horas no garantiza un descanso adecuado si la calidad del sueño es deficiente. A largo plazo, esto puede aumentar el riesgo de:

  • Obesidad y aumento del apetito por azúcares y carbohidratos.
  • Hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
  • Depresión y ansiedad.
  • Diabetes y alteraciones metabólicas.
  • Arritmias y mayor riesgo de eventos coronarios.
  • Envejecimiento prematuro.

Claves para recuperar un descanso reparador

Parte de la solución pasa por priorizar el descanso y asumir que dormir bien no es un lujo, sino una necesidad biológica fundamental.

Entre las recomendaciones más importantes se encuentran en eliminar las pantallas con luz azul del dormitorio. también en apagar dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de acostarse y acostarse antes de la medianoche. 

Los especialistas destacan que el primer tramo de la noche es clave, ya que es cuando el cerebro produce la hormona del crecimiento, esencial para la regeneración celular y la restauración del organismo.

Sin embargo, acomodar a tu cuerpo a nuevos ámbitos al principio puede costar, y asu causa te pases las primeras horas de la noche en bela, ya que tu organismo está acostumbrado a estar despierto a esas horas. Una solución para esto puede ser el uso de vitaminas para coincilir el sueño como Regular Sleep hasta que tu cuerpo se acostumbre al nuevo cambio. 

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Estar cansado aunque duermas es una señal de alarma que no debe ignorarse. El descanso no reparador es el resultado de hábitos inadecuados, exceso de estímulos tecnológicos y una mala higiene del sueño.

Recuperar un sueño de calidad implica cambios conscientes en el estilo de vida, respeto por los ritmos biológicos y una relación más saludable con la tecnología. Dormir bien no es negociable: es una inversión directa en salud, bienestar y calidad de vida.