La salud digestiva es un pilar esencial de nuestro bienestar general y tiene una influencia directa en cómo nos sentimos cada día. Uno de los elementos clave para que el sistema digestivo funcione correctamente es la motilidad intestinal, es decir, el conjunto de movimientos rítmicos y coordinados del estómago y de los intestinos —tanto el delgado como el grueso— que permiten que los alimentos avancen de forma adecuada a lo largo del aparato digestivo.

Cuando estos movimientos se desarrollan con normalidad, el organismo puede digerir los alimentos, absorber los nutrientes necesarios y eliminar los residuos de manera eficaz. Sin embargo, cuando la motilidad se ve alterada, pueden aparecer molestias digestivas, siendo el estreñimiento una de las más frecuentes y molestas, afectando a millones de personas en todo el mundo.
¿Qué es la motilidad intestinal y por qué es tan importante?
El proceso digestivo comienza en el momento en que ingerimos alimentos. Estos permanecen en el estómago aproximadamente tres horas, donde se mezclan con los jugos gástricos para iniciar su descomposición. Posteriormente, el bolo alimenticio pasa al intestino delgado, donde se absorben la mayoría de los nutrientes, y finalmente llega al colon, encargado de la absorción de agua y la formación de las heces.
En cada una de estas etapas, los movimientos musculares del sistema digestivo trabajan de forma sincronizada para asegurar que el alimento avance a un ritmo adecuado. Una motilidad intestinal eficiente es imprescindible para evitar la acumulación de residuos y garantizar una digestión saludable.
No obstante, factores externos —como el estrés, los cambios de rutina o los viajes— e internos —como desequilibrios hormonales o determinadas patologías— pueden alterar este ritmo natural y provocar problemas en el tránsito intestinal, como el estreñimiento.
El estreñimiento: un problema común y molesto
El estreñimiento se manifiesta cuando las evacuaciones se vuelven poco frecuentes, las heces son duras, secas o difíciles de expulsar, o existe una sensación persistente de vaciado incompleto. De forma general, se considera estreñimiento cuando se producen menos de tres evacuaciones a la semana.
Aunque no siempre supone un problema grave de salud, sí puede generar una notable sensación de malestar, hinchazón abdominal, pesadez e incluso afectar al estado de ánimo y a la calidad de vida.
Causas más frecuentes del estreñimiento
- Dieta baja en fibra: una ingesta insuficiente de fibra dificulta el tránsito de los alimentos a través del intestino.
- Deshidratación: beber poca agua favorece la formación de heces más duras y secas.
- Sedentarismo: la falta de actividad física reduce la estimulación natural del intestino.
- Cambios en la rutina: viajes, estrés, horarios irregulares o alteraciones del sueño pueden desajustar el ritmo intestinal.
- Medicamentos: algunos analgésicos, antiácidos, suplementos de hierro o antidepresivos pueden ralentizar el tránsito.
- Enfermedades: como el síndrome del intestino irritable, la diabetes o el hipotiroidismo.
Cómo mejorar el tránsito intestinal de forma natural
La buena noticia es que, en muchos casos, el estreñimiento puede mejorar adoptando hábitos de vida saludables que ayuden a reactivar la motilidad intestinal. Algunas recomendaciones clave son:
Aumenta el consumo de fibra: incorpora a tu dieta frutas, verduras, cereales integrales, legumbres y semillas, que aportan volumen a las heces y facilitan su desplazamiento. Mantente bien hidratado: beber suficiente agua a lo largo del día es fundamental para mantener las heces blandas. Haz ejercicio regularmente: actividades como caminar, nadar o practicar yoga estimulan el movimiento intestinal. Reduce el consumo de harinas refinadas y el exceso de alimentos de origen animal: estos pueden enlentecer la digestión. Practica ayuno nocturno: dejar pasar varias horas entre la cena y el desayuno permite que el sistema digestivo descanse y se autorregule. Incluye alimentos con efecto laxante natural: como ciruelas, kiwi, semillas de chía, avena o aloe vera.
Suplementos naturales: aliados para un alivio rápido y efectivo
Aunque los cambios en el estilo de vida son la base para una buena salud digestiva, en algunas ocasiones puede ser necesario un apoyo adicional para recuperar el equilibrio intestinal. En estos casos, los suplementos naturales pueden convertirse en grandes aliados.
Dos opciones especialmente recomendadas por su composición y eficacia son:
Plameca Laxofruit Tránsito Intestinal
Una fórmula natural elaborada a base de frutas y fibras que contribuye a regular el tránsito intestinal y a mejorar la motilidad de manera suave y progresiva.
Normal Transit de Just Elements
Un suplemento diseñado para favorecer evacuaciones regulares y apoyar el bienestar digestivo sin provocar irritación ni dependencia.
Ambos productos pueden ser un excelente complemento cuando se buscan resultados más rápidos, siempre como apoyo a una alimentación equilibrada y a hábitos saludables, evitando el uso de laxantes agresivos.

